SI YO FUERA AKIRA

Hace unos días me volví a ver, por tercera vez, la película de animación japonesa Akira, una pieza audiovisual de culto sin duda alguna. Es tal la sensación de poder que despide Tetsuo en la parte final, que inspiró en mi interior una serie de cuestiones sobre que haría si fuera este peculiar personaje, aunque ello me llevara a la autodestrucción por no poder controlar tamaña cantidad de poder absoluto. Una pregunta aparte de todo esto fue que pasaría si se enfrentaran Goku o Vegeta contra Tetsuo, pero eso lo dejaré a un lado para otra ocasión.

Me imagino una ciudad, Neo-Madrid, completamente corrupta y degenerada, rollo ciberpunk, y yo sería el clásico chaval motorista que se ve en la película, con ganas de gresca, odiando el mundo y a la clase privilegiada de la sección “bonita” de la ciudad. En el gobierno no existirían más que dos partidos ya archiconocidos por todos y absolutamente corruptos que irían rotándose en el poder, PP y PSOE, siendo los dos la misma mierda y con un sufragio censitario limitado a las clases pudientes.

El ejército estaría realizando los mismos experimentos que en la película, cogiéndome a mi como espécimen tras entrar en contacto con el niño verrugoso del principio, después de una pelea con neonazis moteros (Hell’s Angels modernotes, por ejemplo) de siglo XXI. A partir de aquí la cosa cambiaría. Como ninguno de mis amigos se preocuparía por mí debido a que son todos unos hijos de puta, no vendría un Kaneda a rescatarme o pararme, eso quedaría descartado. Tendría todo el camino libre para que, durante unas horas, pudiera cambiar radicalmente el mundo.

Que cojones me iba a dedicar yo a destrozar insípidos tanques o a cargarme mi ciudad, una mierda, yo iría a por algo grande, a lo más alto. Lo primero sería cargarme el palacio de la Moncloa estando dentro el presidente de la nación, como entremés, sin olvidar erradicar las dos sedes de los dos únicos partidos, Génova y Ferraz. Después me piraría por ahí y borraría del mapa EEUU, Israel, Arabia Saudita, China, Inglaterra y un sinfín de países que me cayeran mal, destrozando todo sin piedad y con genocidio de pueblos. No perdonaría ni a los animales y plantas, extinguiendo especies enteras de todo tipo.

Tras haberme divertido un rato, me plantaría en la ONU y ordenaría incondicionalmente la disolución de todos los estados de la tierra, absolutamente todos, obligando a adquirir la anarquía impuesta para todos ellos. También prohibiría el dinero y la aplicación de cualquier conocimiento humano avanzado, jodiendo a todo el mundo sin excepción alguna, retornando a la humanidad al trueque entre tribus y a la edad prehistórica. Solo permitiría un libro, los mandamientos de AKIRA, donde dictaría los mandamientos que guiarían a la humanidad de aquí en adelante.

Una de las medidas que me llevaría bastante del tiempo del que dispongo, sería exterminar a unos cuantos millones de personas, para que se equilibrara la balanza en el ecosistema global y a la humanidad le costara milenios reponerse de semejante Apocalipsis. Como excusa ante tal atrocidad diría que el ser humano no merece encontrarse en la cima de la cadena alimenticia debido a su enorme cantidad de crímenes contra la vida y que debe retornar a sus inicios, cuando el Sapiens no era más que un simio un poco desarrollado en armonía con el planeta. Sería una trola de la ostia, porque lo haría para divertirme, jaja.

Se me olvidaba que me autoproclamaría la personificación de Dios en la tierra, creando millones de fieles a los que perdonaría la vida en mis exterminios masivos para que mantuvieran a la humanidad como yo he dicho, subdesarrollada totalmente. Los mandamientos de AKIRA serían como La Biblia pero más molona y basadas en un Dios real, yo. Los encargados de difundir mi filosofía única de vida adquirirían el rango de PADRE entre todos, siendo los únicos humanos con el permiso divino para aprender a leer. No existirían más libros que los mandamientos de Akira, así que tendrían prohibido escribir nada.

Como excepción a la ausencia de tecnología instalaría una sola imprenta enorme en una isla (Hawai mismamente) con 6 barcos enormes de transporte y miles de androides reprogramados por mi. La fábrica ocuparía casi toda la isla y estaría llevada por androides inoxidables y recargables mediante energía solar. Su única misión sería producir libros con mis mandamientos y enseñanzas, para repartirlas con los barcos por todas las comunas que existan. La materia prima (árboles básicamente) sería traída desde los continentes cercanos por ellos mismos. Así me aseguro por los siglos de los siglos que todo ser humano tenga acceso a mis enseñanzas. En esta misma isla instalaría rápidamente unos 400 megamisiles nucleares apuntando a cada rincón de la tierra. El encargado de su lanzamiento sería un robot sentado enfrente de un botón rojo de 1 metro de diámetro con la única orden de apretarlo en caso de conquista inevitable de la isla, siendo así la manera más eficaz de erradicar a la humanidad en caso de que incumplieran mis mandamientos.

Después de todo esto, casi no me quedaría tiempo antes de que mi propio poder implosionara dentro de mi, la pega de ser Akira y que ya podría durar para siempre. Como nadie más sabría que me voy a ir al carajo, amenazaría con volver a actuar si alguno de los mandamientos de AKIRA se incumplieran por quien fuese. El castigo sería la destrucción total de la Tierra, sin preguntar, ni dar juicio previo, ni hostias; todo se iría inmediatamente a la mierda. Tras la amenaza simplemente diría que me voy a descansar y observar el mundo desde el cielo, convirtiéndose el ojo vigilante el símbolo de Akira, Dios todopoderoso y siempre alerta ante el pecado.

Tras mi intervención casi imperceptible en el mundo postmoderno, tendríamos un planeta organizado de la siguiente manera:

 

-Sin estados, todos en anarquía total.

-Sin libros, ni radio, ni prensa, ni televisión, ni colegios, ni nada. Prohibiéndose todo tipo de cultura entre los humanos mismos, gracias a mis mandamientos, y cualquier avance científico.

-La lectura estaría prohibida salvo alguna excepción y dejaría la música, escultura y la pintura; porque si.

-No habría dinero, solamente estaría aceptado el trueque como forma de comercio.

-Con una población mundial a 1/10.000 de lo que era. Habría unas pocas ruinas de los países que destruí, pero se acabarían implantando a la fauna y flora de cada zona.

-Con una única fe auténtica y verdadera, el Akirismo.

-Una megaimprenta altamente protegida que proveería a la humanidad de mis mandamientos por toda la eternidad y en caso de incumplimiento, provocarían la autodestrucción total del planeta Tierra.

 

¿Por qué no se me entregan ya los poderes de Akira? Dádmelos unas horas, y os juro que cambiaré el mundo para siempre, lo cambiaré de verdad.

 

eLink para descargar la película: AKIRA.Version.Remasterizada.2001.Spanish.DvDRiP.[XviD].[mp3].by.Mestapen.avi

 

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