DEMOCRACIA

 

Nació en una de las civilizaciones mas sorprendentes de la historia de la humanidad, la ateniense en el siglo V a.C., y se traduce del griego como “poder o gobierno del pueblo” (demos: pueblo, kratos: poder), emergiendo en una sociedad que, como ejemplo de avance, ya sabía y aceptaba la tierra como redonda.

Fue, y sigue siendo, increíble que hace tantos siglos una ciudad (polis, ciudades-estado) se organizase de una manera vigente en la actualidad y que encima se considera la perfecta de gobierno para el hombre. El camino para este monopolio actual de la democracia fueron, como no, multitud de revoluciones llevadas a cabo con sudor y sangre de la población para llegar al actual peldaño de libertad, nuestra amada democracia.

Un hecho muy importante, recordado gracias a Platón, fue que la democracia mató a una de las figuras mas admiradas de la historia del hombre: Sócrates. Este individuo se adelantó incluso a nuestro tiempo, superándonos en reflexión y pensamiento sin duda alguna, llevándole esto a la muerte. Incluso le ofrecieron escapar, pero se negó a ello poniendo por delante sus ideas, inmortalizadas para siempre por uno de sus alumnos en el Critón, ridiculizando de ese modo aquel sistema que casualmente es el nuestro.

Ahora la palabra democracia no es más que una demagogia utilizada por toda clase de políticos y partidos para que los intereses de sus verdaderos amos, el dinero y los banqueros, sigan igual que siempre o incluso mejoren en su posición de poder incontestable en el mundo. Parece ser que se trata de la panacea absoluta contra los males del hombre, como si fuera a conducirlo todo hacia el bien porque se trata de la decisión del pueblo en su apogeo máximo, porque poseen la soberanía del estado. Todo esto es muy bonito, caen pétalos de flores del cielo, globitos de colores y salen angelitos maricones de fondo tocando canciones espirituales con arpitas diminutas; pero la realidad es otra muy diferente.

A mi me da asco la actual democracia y toda esta panda de soplapollas que la defienden como si se tratase de un dogma irrefutable. La democracia es falsa y errónea, genera toda clase de injusticias basadas en algo tan simple como es el engaño a las masas, medio perfecto de pastoreo para nosotros, el pueblo. ¿Tan gilipollas es la gente? ¿Es que no se cuestiona absolutamente nada? Pues claro que la masa es gilipollas, siempre lo ha sido y siempre lo será, viviendo felices en un enorme engaño, aplaudiendo como focas pidiendo pescado a sus cuidadores. Todo esto es irritante para los que nos damos cuenta de la gran farsa que es el mundo que nos ha tocado vivir, el mundo del siglo XXI.

La contradicción de la democracia es tan simple como que un ganadero que cuida de sus vacas en su pueblo de Asturias, con todo el respeto del mundo para ellos, tiene la misma cantidad de poder que un estudiante de políticas ducho en los temas del poder. ¿Por qué? ¿Por qué todo ha de basarse en la decisión del pueblo? ¿Ellos saben realmente lo que están votando? La respuesta rotunda es un no, porque el sufragio universal es un error garrafal auque suene dictatorial decirlo tan claro. La masa no vota sin estar condicionada, de eso ya se encargan los partidos políticos con sus campañas, y los medios de desinformación invadiéndonos constantemente con noticias maquilladas hacia los intereses que representan. No existe el voto libre, es imposible que exista en una democracia porque el pensamiento de la gente no parte de la limpieza ideológica, se encuentra alterado por nuestro amo invisible con apariencia amable, el dinero, mucho más poderoso que en cualquier época pasada.

Lo importante de todo esto es plantearse el problema actual para sacar una posible solución. Se ha de seguir el materialismo dialéctico generando una tesis para intentar llegar a una solución con una antitesis, generando después la esperada síntesis como finalización del problema. Después volverá otra tesis de la anterior síntesis, antitesis y síntesis; siendo así el ciclo de la historia del hombre. Hoy en día, no se cuestionan los problemas del sistema, se ha estancado el proceso confundiendo la democracia con el final del camino. Eso intentan hacernos creer debido a que ahora tal y como está el estado democrático, es el marco perfecto para que el dinero siga su curso en un proyecto de futuro sin ética alguna.

Otras opciones actuales al sistema democrático existen, pero son castradas mediáticamente, convirtiéndolas en inviables sin el apoyo popular. Pero algo mucho más importante a plantearse es si surgirá una nueva ideología, o modelo económico, más justa que la actual. Yo sé que si, quizás no lo vea yo, pero algún día surgirá. Creer que la época en la que vivimos es el final del avance humano en cuanto a pensamiento es una estupidez enorme. Personalmente intentaré poner mi granito de arena para dar tal paso, por imposible que pueda ser para la mente humana generar un sistema perfecto al completo, se debe intentar. Espero con todos mis buenos sentimientos que las esperanzas de un mundo libre se reaviven, porque si no es así la raza humana está condenada a la más canalla y ruín de las esclavitudes, aquella con buena apariencia y que es imperceptible para el conjunto la población, nuestra amada democracia.

 

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