DROGAS, MUNDO DE YUPI Y EL CAOS

Siempre he querido dejar reflejada mi postura respecto a las drogas y creo que ya es hora de hacerlo, sobre todo por llevar tiempo sin añadir nada a esta magna página.

Son la llave mágica a un universo multicolor de múltiples y extravagantes experiencias, el camino hacia la comprensión de la mente y el guía de las experiencias más increíbles y terroríficas que uno desea vivir. Curan cual panacea los males, potencian a su vez las desgracias y son un gran amplificador de la desidia. Ni buenas ni malas, son simplemente eso, drogas.

Han acompañado al hombre desde sus albores, en todas y cada una de las culturas conocidas. Siempre se buscaron y siempre ellas encontraron al hombre cuando lo desearon. Están íntimamente ligadas al desarrollo de la humanidad y siempre lo estarán, por muy prohibitivos que se pongan los gobiernos. Desde las setas alucinógenas empleadas por chamanes, pasando por el mescal de los indios americanos, el opio de los fumaderos londinenses y la dietilamida de ácido lisérgico de los hippies; hasta el cannabis del actual buen rollo, la caña de cerveza con bravas, el café de salón o mismamente el tan aceptado tabaco; siempre estarán al lado del hombre y nunca se podrá evitar de ninguna manera.

La prohibición no detiene el consumo, es una obviedad porque en la gran mayoría de lugares del mundo están prohibidas y se siguen consumiendo ilegalmente; aún así se prohíben. Se sabe de sobra que una gran parte del dinero negro circulando por los paraísos fiscales es debido al narcotráfico, pero se ignora  la posibilidad de acabar de raiz con él. La adulteración de las drogas en el mercado negro es un hecho, pero la seguridad del que las consume es prescindible ya que se trata de un simple drogadicto. La información sobre como, donde y en que dosis consumirla es vista como un tabú, pero los anuncios sobre lo malas que son y lo mucho que destrozan tu vida, invaden los medios de desinformación. ¿Todo esta mierda para que? Que importa la verdad y la solución final a un problema social, lo importante son los votos en la dictadura del rebaño democrático.

Estoy a favor de la regularización de todas y cada de las consideradas drogas, repito, todas y cada una, inclusive los tan endemoniados opiáceos. El hecho de que prohibir una sustancia no erradica el consumo, la aportación de impuestos a las arcas del estado, la erradicación total del narcotráfico, la información dada al consumidor y el control sanitario que recibiría cada sustancia; son 5 argumentos de peso para la ya mencionada regularización.

-Hecha la ley, hecha la trampa. Siempre existirán personas que se aprovechen de que una sustancia es ilegal para comerciarlizarla y otros siempre desearán consumirla. Un claro ejemplo fue la Ley Seca en EEUU que abrió un nuevo umbral de beneficios para la mafia de aquel tiempo y el alcohol se consumía clandestinamente habiendo sido fermentado, o destilado, en condiciones deplorables.
-El aumento en la recaudación de impuestos es de cajón, una pequeña tajada de las arcas públicas se nutre del alcohol y el tabaco, pasaría lo mismo con el resto de sustancias.
-Erradicar el narcotráfico es lógico ya que pierde su razón de ser si no se trata de comerciar con un producto ilegal, pero además es un hecho confirmado ya que en Holanda ha desaparecido el narcotráfico de setas, cannabis y extasis; pero permanece el de cocaina y el resto de drogas que permanecen ilegalizadas. Supongo que comparto con todos que es mejor recaudar ese dinero para las arcas públicas que para los bolsillos de magnates asesinos e hijos de puta.
-Cuando alguien consume una droga adquirida en el mercado negro no tiene ni idea de que lleva, si ha sido adulterado y, por lo general, tampoco sabe como consumirla adecuadamente. Pero si se legalizara la información estaría disponible en el mismo punto de venta y sería de fácil dominio público, evitando sobredosis y malos usos.
-Respecto a la salud, puede parecer un contrasentido, pero no creo que a nadie le guste beber alcohol de quemar en vez de vodka o whisky, vamos digo yo. Un control sanitario sobre cada sustancia evitaría la adulteración y muchos de los envenenamientos actuales por esto mismo. Uno de los casos más importantes es la heroína, que mata más por la adulteración que por la propia heroína.

Sin olvidar los posibles fines medicinales, ya demostrados, del cannabis. Aunque yo trato aqui el uso recreativo, este también es un argumento de suma importancia. En casos de vértigo o naúseas, la estimulación del apetito en pacientes de cáncer, no generar síndrome de abstinencia como los opiaceos, aliviar dolores insufribles por la quimioterapia o los tumores, compuestos aislados del THC que potencian la memoria y varios usos más. Son un hecho y la prohibición de la planta impide que se descubran muchos más.

Por otro lado, me parece muy hipócrita ver a gente que se toma su carajillo por las mañanas y se agarra ciegos enormes a base de chinchón, pero después critica a los chavales que fuman marihuana en los parques o hacen “botellón”. Mas mezquino aún me parece que esté legalizado el café, el té, el alcohol o el tabaco; pero el resto de drogas no por ser perjudiciales para la salud, asumiendo el estado la condición de padre y velando por nuestra seguridad. Resumo mi respuesta en una frase: de mi piel para dentro, decido yo, ahí no puede nadie mandarme nunca.

Obviamente no recomiendo drogarse hasta las cejas y matar ciudadanos al azar para descuartizarlos solo por ir puesto de cocaína hasta el culo. La moderación debe acompañar a las drogas, como debería acompañar al alcohol o el tabaco, pero por desgracia no siempre es así y debe aceptarse.

También hay situaciones un poco ilógicas y bastante cómicas, como que la Salvia Divinorum sea legal, considerandose la salvinorina A (su principal compuesto) el alucinógeno más potente conocido; o las semillas de Morning Glory, el LSA (semejante al LSD), el kratom bali y otras. ¿Pór que son legales estas y otras no? También son drogas, ¿Con estas se nos permite joder nuestro cuerpo pero con el cannabis o el opio no? Me parece absurda la postura gubernamental en este punto.

Holanda ha sido pionera en la legalización de drogas “blandas” como el cannabis, las setas y el extasis. El resultado ha sido simple: no ha aumentado el consumo, la gente se fuma sus porros tranquilamente sin hacer el menor daño a nadie (como siempre) y se ha eliminado totalmente el narcotráfico de dichas sustancias. Son resultados óptimos, ¿no? Visto este ejemplo ¿Por qué continuar con el prohibicionismo? ¿Por qué no actuar con sensatez y regularizar, de una vez por todas, los estupefacientes?

Sé que aún queda bastante tiempo, y camino por andar, hasta que se normalice este controvertido tema, pero con cada generación venidera se irá aceptando como algo normal, respetándose desde todos los puntos de vista y simplemente viéndose como lo que es, droga.

Las manos pueden tocarlo todo, excepto a si mismas...

 

 

ENLACES DE INTERÉS

Cannabiscafe (el mejor foro sobre drogas de habla hispana)

Mind-surf (enciclopedia sobre drogas)

Vademecum (libro médico virtual para informarse sobre sustancias en concreto)

 

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