![]() |
![]() |
|
|
|
|
|---|---|---|
DERECHO AL INSULTO ¡YA!
Injuriar, ultrajar, agraviar, denostar, joder, ofender, deshonrar, faltar, vilipendiar, zaherir, escarnecer, vejar, difamar, denigrar y una infinidad de sinónimos referidos a joder al projimo que contiene el castellano. Que rica y variada es nuestra lengua cuando se trata de molestar a los demás, nunca dejará de maravillarme en este tema. Aunque, por desgracia, con la castración mental dominante de nuestra época se va perdiendo de las clases populares la tradición de incluir el insulto en su jerga común, que tan hermosamente se mantuvo por tradición y se borra lenta y progresivamente, pero de manera implacable. El problema actual del insulto, y repito, es que está muy mal visto por casitodos y cada uno (y medio) de los escalafones de nuestro mundo. Me juego un cojón y medio a que no siempre ha sido así, pero seguro. Domina el respeto estúpido -aunque odies al que tienes al lado- y el protocolo en las formas para las relaciones humanas, denigrando el insulto a la marginalidad de nuestra sociedad y a las personas soeces y revenidas. Insultar al prójimo es, incluso, considerado delito de injurias en democracia, porqué todo el mundo tiene derecho a mantener su honor y respeto intactos. Osease, por unas palabras y que no son más que eso, palabras, cometes delito sin siquiera llegar a tocar a la otra persona “ofendida”. Me parece una solemne gilipollez, si alguien quiere mantener su honor intacto porque otro le insulta tiene dos opciones muy claras: hacer oídos sordos porque a palabras necias ya dice el refrán lo que hay que hacer, o insultarle y humillarle cual niños de parvulario, que siempre viene bien rejuvenecerse y volver a épocas pasadas en donde todo era más simple y feliz. Pero denunciar por insultos, me recuerda aún más al patio de la guardería, donde nos íbamos escandalizados a chivar al profe de que alguien nos había dicho cabrón, hijo de puta, quitado un jugete o algo por el estilo; pero en estos casos "adultos" yendo con la ley enarbolada en la mano. Si no te sabes defender verbalmente, no te vayas a chivar al estado argumentando eso, indefensión. Que cada palo aguante su vela. Ninguna palabra es condenable por muy hiriente que sea, simplemente por que son eso, palabras y nunca violencia física. Si se le niega a alguien el derecho que tiene a insultar a otra persona, con el reciproco derecho del receptor a contestar, se tratará de censura sin duda alguna. Así de claro lo digo. Censurar el insulto, es el comienzo para censurar el pensamiento y suele convertirse en excusa para recortar libertades. No poder reirte visceralmente de la familia real con un dibujito de mierda (me encanto la postal de navidad, con el gorrito de navidad y a joderse la nobleza), de un político o de su puta madre en escabeche; llevará sin duda alguna, mas tarde que pronto espero, a censurar ideas o pensamiento en nombre del respeto y el talante, sintiéndose encima las masas protegidas (ya hay casos en la actualidad, pero que importa) y amparadas por la ley.
Últimamente, hay un caso en concreto que me divide totalmente, aunque el tipo no tenga ni un ápice de moral, si me veo obligado a ser sincero. Es el caso de injurias del enano de Jiménez los Santos a Gallardón, que aparece casi todos los días en los periódicos. Me jode mucho decirlo, pero creo que el enano lleva la razón, tiene derecho a insultar a los demás y nadie es quien para decirle que no puede hacerlo. Si no se le quiere escuchar, no le sintonices y punto. Yo aún no he escuchado ni un solo programa suyo y no me ha pasado nada, ni me he muerto, ofendido ni nada. La cosa es que como no soy una persona justa, deseo que injustamente le quiten el derecho a emitir durante varios años (que tampoco pasará), solo por joder a este tipejo y la derecha a la que flagela con placer sodomático cada mañana. Puede tener la razón, pero la justicia como poder no se trata de buscar lo justo, sino de interpretar unas leyes dogmáticas para conseguir lo que se quiere de una manera u otra, casi siempre de manera equívoca. Resumiendo, espero que le jodan, y mucho. Había una frase de Voltaire, creo, que decía simple y llanamente: -Puedo no estar de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía con quién fuese para que pudiera decirlo. Creo que no hay excepción posible, aunque se trate de insultos, son pensamientos. En conclusión y finiquitando, viva el insulto y todas las formas posibles de denigrar a las personas con simples palabras, un arte casi en extinción y que protegeré con fe y vehemencia siempre, durante toda mi casual existencia.
P.D: Insultar, NUNCA es pegar a otra persona. La violencia, si se quiere mantener una linea ética de conducta, suele ser condenable. Eso si, no siempre y hay fines que lo merecen. P.D2: También creo que todo el mundo tiene derecho a pegar a otra persona, pero generaría tal revuelo, que el mundo se convertiría en lo que deseo, caos. |
||
Volver al índice de artículos 2008
|
||
|
||