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EL MONSTRUO DE NUESTRO MUNDO Artículo escrito expresamente para el fanzine nº1 Henrry Balls (en homenaje al cantante punk Henrry Rollins de los Black Flag), al que fui invitado por el compañero Rodrigo Pinto.
Aciagos tiempos nos ha tocado vivir, insinúan muchos, pero yo lo afirmo con total seguridad. Nuestro mundo esta decorado de próspera felicidad, radiante alegría y pletórico consumo desenfrenado en las partes más privilegiadas del planeta; pero oculta hábilmente su versión más pútrida, escondiendo la debilidad y base del mismo, de un sistema despiadado que es imposible que se sostenga a si mismo durante mucho más tiempo. Suficiente ha durado ya y bastante nos ha castigado. Es cierto que en cada época siempre surgen personas diciendo que el mundo en que se vive es la esencia de la decadencia y que nunca se ha conocido nada peor; es lógico, el avance del ser humano es imparable y cada época será la más negra de todas para cada uno de sus habitantes críticos. Pero el problema es que parece que estamos involucionando hacia tiempos pasados, en vez de progresar aunque sea mínimamente, sobre todo en temas sociales. La base de todo este tinglado que es la actualidad es simplemente la ignorancia, ya que de aquí parte absolutamente todo. Sin ella, no se podría construir un lugar tan jodidamente injusto y déspota como el que nos rodea, no se podría mantener a una minoría en condiciones digamos más o menos dignas y a la gran mayoría en la más cruel de las precariedades. Sin la ignorancia no se sostendría nuestro mundo, reventaría por cada poro de su castigada piel y se cuartearía cada eslabón que nos esclaviza a todos. Simplemente desaparecería con el mismo vigor con el que se impuso pero de manera mucho más apresurada. Si cada persona tuviera conciencia de la mierda que es nuestro sistema, de las calamidades que produce y lo tremendamente injusto que es; todo se iría por el sumidero en un solo día ¿Utópico? Sin duda, igual de utópico que el futuro del capitalismo de hoy día. No niego que haya cierta conciencia ciudadana de que el mundo es injusto, que hay hambre, desigualdades, guerras, ambiciones y malos malosos que nos gobiernan; no, esa idea tan básica y general esta más o menos clara. La gran putada es que se desconocen las raíces de estos problemas y siempre se destacan las hojas amarillentas o las ramas partidas que hay en el suelo. Siempre se achacan las causas a gobiernos incompetentes o tiranos locales, sobre todo gracias a los medios masivos de desinformación, cuarto poder a nivel mundial y perro fiel del poder que ya me cansa hasta mencionarlo. La masa mundial no entiende que todo acontecimiento contemporáneo importante es mundial; te cagas en Singapur y el pestazo llega a las Bahamas, es la máxima del comportamiento imperialista reinante. Además añado que a estos cabrones les encanta cagarse en nosotros, les da un placer incomprensible que abramos todos la boca en fila india y peleemos entre nosotros por recibir sus calientes despojos recién digeridos, nutriéndonos de ellos como buenamente podamos mientras miramos de reojo a los de al lado, no vaya ser que nos roben nuestra valiosa y merecida mierda. Estos auténticos hijos de puta de los que hablo no son simples políticos, periodistas famosetes, patronos o dirigentes diversos; que va, estos últimos no son más que lameculos (con una lengua kilométrica) de los auténticamente poderosos: banqueros y titánicos empresarios. Dominan el mundo, es innegable y quien lo haga es gilipollas o retrasado mental, para que andarse por las ramas. No poseen una ideología, salvo la del mayor beneficio a toda costa (si se puede llamar ideología), pero se imponen a las decisiones de los gobiernos cuando les da la gana. Solamente hay que agrupar en la misma lista la riqueza de todos los estados de la tierra con el de las grandes multinacionales; el resultado es que entre los 100 primeros puestos hay más de 40 grandes empresas. ¿Cómo han podido acumular tantísimo poder? ¿No aterroriza que algo así sea real? Si encima sumamos que los mayores gobiernos del mundo son socios y aliados comerciales de estas empresas, que muchos mandamases provienen de estas empresas, que la creación del dinero está a cargo de los bancos (tu hipoteca por ejemplo, regalas al banco ese dinero que se sacó de la chistera para que lo reinvierta, a cambio de que te jodas todas tu vida para pagarla), que las decisiones de la primera potencia mundial y las que le siguen en la lista están claramente dirigidas para beneficiar a esta oligarquía, que la guerra sea su negocio más lucrativo, que sean los causantes directos de cada uno de los males de nuestra especie (sin olvidar las demás que pueblan la tierra) y que absolutamente todos y cada uno de los pasos que da un individuo por este planeta esta influido por estas megacorporaciones, ¿No acojona aún más? ¿No te dan ganas de prenderles fuego o salir a matar gente al azar simplemente por el cabreo? Encima no son más que ejemplos aislados y formas mías de generalizar, porque si fuera por ejemplos este artículo sería equiparable a La Santa Biblia en cuanto a tamaño, que no a contenido obviamente. Después esta su perrito faldero, los medios de comunicación, auténticos maestros de las sombras chinescas que proyectan en la pared de la caverna, ahora llamada televisión o prensa. Basta con mirar un solo día los periódicos que tengas en tu quiosco más cercano o los partes de noticias de varias cadenas televisivas, para ver que cada uno informa a su manera de cada acontecimiento, porque dentro de la masa hay diferentes pensamientos enfrentados. ¿Cuál es el que informa de manera objetiva y real? Ninguno, todos ocultan la verdad y solamente son diferentes combinaciones de sombras para que todos los esclavos estén contentos y no se sientan iguales, siéndolo en esencia al no darse cuenta de la gran mentira de la que forman parte. Viejo truco del divide y vencerás, pero en este caso son conciencias, negando la crítica en todos y cada uno de los individuos sistemáticamente. Los grupos mediáticos representan a un poder establecido, nunca a la gente, encargándose de que les defiendas como si te fuera la vida en ello aunque tus ideas no te pertenezcan y vivas por siempre en el estado de interpretado. No es más que propaganda para que no nos levantemos contra ellos, los que nos dominan, y que puedan seguir en el poder todo lo que puedan. ¿Cómo van a morder la mano que les da de comer? Sería estúpido. El problema es el propio sistema en si y eso nunca te lo dirán. Siempre nos han estado adoctrinando, por muchas libertades que creamos tener, vivimos en la peor de las dictaduras, una vestida de seda pero que por mucho que la adornen, mona se queda. Desde pequeños nos cuentan lo bueno de la democracia, de que el único sistema viable es el capitalismo, de que no todos somos iguales pero tenemos que respetarnos, que compitamos para ser los mejores, que hay que trabajar duro para ser un hombre rico, que tu te haces a ti mismo, que todos tenemos las mismas oportunidades y en general que somos cojonudos pero que tenemos que luchar por lo nuestro. Todo falso, pero la cosa no queda ahí, sigue mucho más allá. Terminas tus estudios, sigues preocupándote por ti mismo y buscas un gran trabajo que te permita vivir cómodamente en un mundo perfecto. El problema es que chocas de frente con la realidad y tienes que comerle la polla a un tipejo que nació en una familia con más dinero que tú y que simplemente por eso te puede dar órdenes o negarte un sueldo digno. Tienes que ser su esclavo a cambio de una de las más pérfidas invenciones del hombre, el dinero, pero aún con todo eso crees que te superarás a ti mismo y que algún día ascenderás siendo tu quién dé las ordenes a otros esclavos inferiores a ti. Sigues chupando pollas y humillándote, mientras pasan los años y continúas soñando, traes otras pobres criaturas a este mundo y les enseñas lo mismo que te enseñaron a ti, inconscientemente quizás, pero lo haces por su aparente bien. Sin darte cuenta eres un anciano que ha pasado toda su vida sometido a otra persona que no se merece su puesto de poder, pero que inevitablemente es así por nacimiento en este sistema tan justo. Le has dado nuevas posibilidades a tus hijos, quizás si, pero nunca podrán vivir plenamente, siempre serán esclavos de otros más privilegiados que tú. Como colofón final mueres, muchos te recuerdan porque fuiste una gran persona, pero no has sido más que una cagarruta de mierda sometida a otros que si vivieron plenamente simplemente por nacimiento. ¿Esta basura es la única forma viable de organización social humana? ¿Nuestras vidas son reales? De nuevo no, nos mantienen calladitos y aletargados, mientras la vida pasa y les sirves casi sin darte cuenta. Desde críos nos cuentan las mayores milongas posibles y demonizan las posibles esperanzas que provienen de supuestas mentes virulentas, tildándolas hipócritamente de despóticas o absurdas, para repetir al instante la misma idea con la que invaden a diario nuestras cabezas, por si casualmente estás pensando en desecharla: compite y consume. Consumo, preciosa palabra archiconocida por todos nosotros. Pilar de nuestro sistema y que necesita ser engrasado cada día a base de publicidades diversas, sentimientos implantados artificialmente en la gente o simplemente sustituyendo valores morales por algo tan aberrante en un puesto así como es el consumo. Tenemos necesidades, es lógico, pero compramos demasiado y no siempre es por avaricia o quererlo todo. Nos venden a diario que tenemos que ser esbeltos, ricos, guapos y honestos (últimamente también ecologistas) y que tenemos que comprar los productos que anuncian porqué sino seremos muy infelices y nuestras vidas no valdrán un carajo. Necesitan vender y para ello hacen lo que sea. Aquí ya no somos simples esclavos, aquí nos quieren y adoran, somos sus elegidos y gracias a ellos podemos cumplir nuestros sueños. Para ello crean canones de conducta como ir perfectamente perfumados o vestidos a la moda, destrozan nuestra salud con productos alimenticios corrosivos pero después te venden cosas sanitas light o estúpidos cosméticos para no envejecer, fomentan la importancia de lo material con coches y mansiones pero también te venden el último insulso best seller sin contenido virulento alguno y así un interminable etcétera. Quieren que enloquezcas, que necesites comprar y que se trate de tu única misión en la vida; y joder… parece que lo consiguen. Ver a cientos de mujeres en las tiendas de ropa comprando trapitos que no necesitan simplemente por placer o porque les gusta ir de compras me parece decadente, en las reuniones de amigos en un bar que los temas de conversación preferidos sean el fútbol, los coches y el dinero me parece falso a más no poder, o que cada día se nos invada con más de 2000 anuncios publicitarios (paraos a pensarlo un momento) me parece tremendamente aberrante. Vivimos en la era del consumo enloquecido y de este modo tan sibilino dominan nuestras vidas. Consume y calla es nuestro lema y lo llevamos a rajatabla. No me adentraré en temas como que para que nosotros los países privilegiados tengamos un nivel de vida (o dígase consumo) decente, muchos otros necesitan vivir en la basura (o dígase desechos) por siempre, sometidos de nuevo injustamente a nosotros. Tampoco me explayaré en que nuestro sistema de producción y extracción de recursos es insostenible y que a este nivel necesitaríamos más de 5 tierras para sobrevivir todos y bladibladibla. No, creo que ese no es el tema de este artículo, pero como está relacionado veo necesario mencionarlo aunque sea mínimamente. Somos seres humanos, no máquinas o simples engranajes, pero nos comportamos como tal. No somos conscientes de la prueba viviente de la esclavitud a la que estamos sometidos, nuestro alrededor. El mundo esta mal construido, destruyámoslo y construyamos uno nuevo desde cero porque no hay otra alternativa, colgando de paso a nuestros amos de los huevos en las plazas públicas de todos los rincones de la tierra, por simple venganza y placer, ya que la misericordia es un valor estúpido en estos casos. No pensemos simplemente en ideologías como el marxismo, el fascismo o el anarquismo (eso llegará después), unámonos por lo que es justo y necesario, un cambio radical en la tierra que únicamente puede llegar por la fuerza de la totalidad del pueblo unido. Ellos son más débiles, lo saben de sobra y no tenemos porqué obedecerles o protegerles; todo lo contrario, tenemos poder suficiente para derrocarles y hacer de nuestro futuro un lugar un poco más justo. Pero, para terminar, el gran problema es la maldita caverna, demasiados viven en ella radiantes y pletóricos, ensimismados con lo bien decoradita y vigilada que está por los secuaces de nuestros amos. Duele decirlo pero no creo que la mayoría quieran salir jamás de ella, porque esta acción implica esfuerzo, valor y desgracia eterna por acercarse a la verdad. Son felices con sus sombras, les envidio y si pudiera me adentraría en su lúgubre recoveco ideológico para no salir jamás, pero ya no puedo, es tarde y he despertado, ahora les odio con rabiosa ira a ellos y a todos mis amos. He visto la luz y nadie puede cambiarlo, he despejado las sombras de mis ojos al bañarme con la cálida luz del sol, en este caso símbolo de la liberación mental. No soy especial ni único, eso sin duda, muchos más hemos despertado y somos conscientes de nuestra ignominia y de la ajena, amamos incondicionalmente a la humanidad y para desgracia de muchos pensamos por nosotros mismos, creando juicio crítico con el que destruimos cada una de sus mentiras. Amos, me dirijo a vosotros para aseguraros que caeréis de vuestras torres de marfil, quizás yo no lo vea, ni mis hijos o nietos, pero algún día caeréis y todo por lo que hemos soñado y luchado, habrá merecido la pena.
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