ME PONE CACHONDO EL HIMNO DE LA URSS

 

Esta mañana, tras deshacer la maleta de mis merecidas vacaciones en Gran Canaria (motivo, entre otros, de que escriba tan poco últimamente), me ha llamado al móvil un colega al que tengo adjudicado de tono el glorioso himno de la URSS. No he podido evitarlo, me he puesto cachondo. Tanto que, como buen hipócrita que soy, me lo he puesto de supertono de móvil, como alarma para despertarme e incluso como sonidito de cuando inicias Windows; todo megamarxista chupiguay.

La emoción no ha brotado de mi interior simplemente porque me llamara mi colega (que nunca lo hace el hijo de perra y solo cuando necesita algo, hoy no ha sido una excepción), sino porque a quien no se le hinche el pecho con un himno así, es que no tiene cojones.

Escuchar obligatoriamente mientras se lee bajo pena de fusilamiento o deportación a Siberia

 

Así es, cojones comunistas y rojos como el culo de un mandril. Desde aquí reivindico el orgullo rojo, los cojones coloraos con venas marxistas y los puños en alto llenos de pinchos y mala ostia.

Se trata de lo de siempre, la eterna lucha por la justicia social y un mundo más próspero, que por desgracia el ser humano no se merece ni se merecerá jamás. Aunque joda, y escueza que no veas, que unos pocos luchen para que los demás parásitos (también llamados ciudadanos conformistas o enemigos potenciales de la humanidad), vivan en un mundo mejor sin mover ni un dedo, es algo que ha de hacerse por necesidad común.

Necesidad es la palabra que mejor define al socialismo en este momento y hay que vocearlo sin tapujos ni complejos, a viva voz y desgastando la pleura. Ya basta de que la mayoría de auténticos socialistas oculte y se sienta avergonzado de poseer una ideología tan demonizada como es la socialista, única solución (sin caer en la ortodoxia y aplicándola a los nuevos tiempos) contra la autodestrucción humana.

Me cago con diarrea en el capitalismo (salvaje o moderado), en la puta socialdemocracia, en el conservadurismo rancio, el fascismo, el liberalismo (neo o clásico), las religiones, el papa, Aznar, Michael Jackson, Lenny Kravitz y su puta madre en verso. ¡Viva Marx, Engels, Lenin y to' dios comunista! ¡Viva el socialismo desde los cojones!

Por cierto, el himno nazi es feo y una mariconada. Se nota que no tiene cojones comunistas.

 

 

P.D: Por cierto, el revisionismo de la URSS no es precisamente el socialismo que considero necesario para salvar al planeta tierra y al ser humano de la destrucción. Por si acaso algún capullo no entiende lo que quiero decir con este artículo chorra.

 

 

Volver al índice de artículos 2009

 

Creative Commons License